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LOS SENTIMIENTOS Y LA COMIDA

LOS SENTIMIENTOS Y LA COMIDA
02/09/2015

En ocasiones cuando una persona come en exceso, intenta reprimir las emociones que afloran en su interior. Mediante la comida intentan desplazar o eliminar esas emociones, para evitar hacerle frente.

Las personas expresan sus emociones de diferentes formas, varias personas pueden sentir lo mismo pero expresarlo de forma diferente. En ocasiones cuesta expresar las emociones y cuesta mostrarlas. Una persona adicta a la comida, toma sentimientos (esos que se pueden desarrollar desde la razón) y se atiborra comiendo, puesto que no razona dichos sentimientos y no es capaz de matizarlos ni de resolverlos.

ES MUY IMPORTANTE EXPRESAR  LAS EMOCIONES

ES MUY IMPORTANTE EXPERIMENTAR LAS EMOCIONES

ES IMPORTANTE NO GUARDAR SENTIMIENTOS PARA EVITAR EXPRESALOS COMIENDO

Los sentimientos que no se reconocen no se sienten del todo. ¿Cómo vas a sentir algo que no puedes nombrar? Cuando te sientes engañada, nerviosa  excluida, se confunden con la sensación de: TENGO HAMBRE.

PUEDES TENER HAMBRE PERO NO DE COMIDA. No reconoces tu dolor de forma consciente y buscas algo para suavizar esa hambre, intentando que esa fuente externa te proporcione algo que sólo existe dentro de ti. No podrás liberarte del dolor si antes no admites que está ahí.

Es necesario sentir las emociones, de la misma forma que los alimentos necesitan ser masticados.

La psique debe digerir los sentimientos del mismo modo que el estómago digiere los alimentos. Cuando una persona come de forma compulsiva, tiende a darse atracones, para evitar lo que siente, pero después trata la comida como ha tratado la emoción: la engulle a toda prisa, sin apenas masticarla y sin apenas digerirla.

Cuando sientes emociones, es necesario identificarlas. Escucha tu cuerpo, escucha tu mente, haz las cosas porque realmente quieres, aleja de esos “fantasmas del pasado” que tanto, te impiden avanzar. Que te frenan y que hacen que termines dándote los temidos atracones.

Lo que pasa en muchas ocasiones es que lejos de reconocer y sentir las emociones, aprendiste a rechazarlas. Omites aquello que temes sentir y te das “atracones culinarios”. Lo más triste es que no disfrutas lo que comes y que en muchas ocasiones, son alimentos que no te encantan, porque lo único que te quieres es “olvidar comiendo”.

CADA EMOCIÓN QUIERE DECIRTE ALGO Y POR ESO ES TAN IMPORTANTE SENTIRLA

Para evitar darte atracones es importante reconocer las emociones. ¿Ahora comprendes porque, cuando lo necesitas, dedicamos tiempo a tratar las emociones?

Los sentimientos guardados en el bolso, no están resueltos. Los sentimientos guardados se convierten en energía inactiva y no dinámica. Las emociones son formas de energía, que en muchos casos se canalizan comiendo, engullendo y dándose grandes atracones de alimentos.

Las emociones comienzan a ser peligrosas cuando se rechazan, ya que después produce sentimientos como: humillación o vergüenza.

¿Cuántas veces has tenido esa extra sensación de estar rodeado de gente, en un restaurante o en una terraza tomando algo y estas deseando llegar a casa para engullir o comer?

¿Cuántas veces has deseado quedarte a solas en tu cocina, sin que nadie te vea, para darte el gran atracón de patatas fritas o de crema de cacao con pan de cereales?

¿Cuántas veces después de una discusión con tu pareja o con tu madre has ido corriendo a la despensa a por bollos de chocolate? 

¿Cuántas veces de vuelta a tu trabajo, tras una discusión con tu compañera,  has tenido que parar en la gasolinera a comprar chucherías o un bollo de chocolate?

Si te has sentido eso, no es hambre. Es ganas de comer para manifestar una emoción, que muy posiblemente no sepas reconocer. En ocasiones es el miedo que rige tu pensamiento. Si no expresas tus miedos, tu apetito físico refleja esos miedos de una forma muy determinada: comiendo inadecuadamente de forma compulsiva, como si la comida se fuese acabar.

Puedes llegar a sentir que no tienes control sobre la comida y en muchas ocasiones, realmente es así.

Pero eres libre en lo que se refiere a tus pensamientos y cuando empieces a pensar de forma distinta, querrás modificar tu forma de alimentarte.


Es necesario alimentar al cuerpo con alimentos sanos y frescos. Con frutas, verduras, hortalizas, cereales, leguminosas y semillas, que lo nutren. En ocasiones te olvidas de eso y maltratas a tu cuerpo con comida procesada, con bebidas gaseosas y alimentos que perjudican a tu cuerpo, que le restan energía y que dan lugar a: dolor estomacal, ardor de estómago, celulitis, eczemas cutáneos, etc.

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